Ahí lo lanzo, ¿Es mejor un director(a) espartano? o por lo contrario es mejor un director(a) permisivo, donde acepte comentarios relativos a su dirección.
Podríamos decir, que en el término medio está la virtud, pero a eso a mi no me vale.
Yo me mojo y digo que la dirección coral es como el gobierno de un barco, donde la disciplina es fundamental y necesaria.
Uno de los motivos de más controvertidos son la elección de los temas, que nunca son del agrado de todos, en ese punto, yo creo en la autoridad del director. Y si los temas me desagradan en demasía, simplemente me quejo, y si mucho me desagradan mucho me quejo. Pero no se puede hacer nada más. El director prepara las canciones de forma previa y no puede ir dando tumbos según los criterios de los coralistas.
Dada mi formación musical, no me atrevería a insinuar que esto se debería hacer así o asa.
Doy por supuesto un trato correcto y respetuoso por parte de todos.
En fin ¿que pensáis? menuda comida de tarro.
Otra cosa bien distinta es lo de nuestro cuarteto, donde al no haber un director tiene que ser participativo queramos o no.
sábado, 27 de diciembre de 2008
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